Sobre la obra
Segundo fascículo del curso de astrología hermética que Arnold Krumm-Heller, bajo el nombre iniciático Huiracocha, dictó a sus discípulos rosacruces. En esta entrega aborda la desproporción entre el tamaño real de los astros y su percepción terrestre, y sostiene que el verdadero astrólogo no se limita a interpretar radiaciones estelares sino que debe ser capaz de evocar las entidades interplanetarias vinculadas a cada astro, enlazando así la técnica zodiacal con la práctica mágico-ocultista propia de su magisterio gnóstico-rosacruz.
Ficha bibliográfica